Por Sergio Coddou
Tom Raworth: El Expreso Santiago-Londres
Por Sergio CoddouConocí la poesía de Tom Raworth en la casa de Andrés Anwandter, una tarde de mediados del 2004 en que fui a realizar una de las sesiones finales de edición de mi primer libro Lyrics (finalmente habría muchas más sesiones, tanto con Andrés como con Alejandro Zambra, pero todas virtuales, de modo que esa fue la última edición “en vivo y en directo”).
Sobre la mesa del comedor del departamento de Andrés estaba la edición de Carcanet de los Collected Poems de Tom Raworth. Mientras Andrés preparaba el borrador de Lyrics para imprimir, abrí el libro que estaba sobre la mesa y me encontré con una poesía capaz de iluminar la realidad con versos de aparente bajo voltaje, poseedores de una intensidad que ya se quisieran poetas de voz impostada y solemne, los maestros del autobombo y el corneteo insulso que tanto abundan aquí y que son justamente el antónimo de un poeta como Raworth, quien tiene – en palabras de Robert Creeley – “un oído angelical”, con el cual ha articulado “la más persistente y profunda banda sonora sobre nuestra cotidianeidad”.
Volví a
mi casa, no tan excitado por estar terminando la edición de mi primer libro como por haber encontrado a un nuevo poeta de cabecera que se uniría a mi Dream Team personal, formado entre otros por Robert Creeley, Antonio Cisneros, Bob Dylan y el viejo Ezra, un DT más obsesivo y estudioso que Bielsa.
Encargué la edición de Carcanet al instante y cuando la tuve en mis manos, en Diciembre de 2004, quise traducir algunos poemas como ejercicio, sin ninguna intención de publicarlos. Buscando en la web más información del autor, me encontré con que Raworth tenía una página web, blog incluido. Le mandé un mensaje y me respondió a las pocas horas (o fueron minutos?) con una amabilidad y humildad jamás vista en algún escritor chileno. Quedé de mandarle mi libro, pero no quería que éste llegara por correo, sino que fuera enviado personalmente: su amabilidad y cortesía ameritaban que hubiera un delegado especialmente designado para la entrega del paquete. 
Cuando la artista Alejandra Prieto me contó que iba a ver a su hermano Tobi a Londres, decidí encargarle que le pase una copia de Lyrics a mi amigo Cristóbal Bianchi, líder del colectivo Casagrande y mítico integrante de los Muebles, quien fue el delegado escogido para la misión. La reunión finalmente se realizó en la British Library y quedó documentada en el blog de Raworth y en una serie de fotografías del encuentro.
La correspondencia con Raworth se mantiene hasta estos días, en que me acaba de mandar una copia de la edición del FDE donde Kurt Folch traduce 15 poemas suyos. La dedicatoria dice: “To Sergio, this copy which has travelled to and from Chile”. Otro libro viajero. Antes me había mandado una copia de Ace, y luego yo le envié Machina. Espero seguir enviándole libros, y que el Expreso Santiago-Londres siga transportando poesía de un lado del Atlántico a otro.
Esto escribí en mi ya difunto blog sobre la reunión en su momento: “Es de verdad un honor que a Tom R. le haya gustado Lyrics y que haya tenido la gentileza de compartir un café y grata conversa con un chileno que le lleva un lejano paquete con poesía. En nuestra ya larga correspondencia vía mail, Tom se ha revelado como un poeta extremadamente generoso y abierto. Un tipo realmente sensacional y, para mí, uno de los grandes poetas vivos del momento, junto a Nicanor Parra, John Ashbery, Seamus Heaney y Antonio Cisneros. Aquí van algunas versiones mías de algunos poemas de Raworth, que a él le gustaron bastante, especialmente cómo solucioné el poema acróstico “The Dublin-Zurich Express”, pues si leen hacia abajo la primera letra de cada verso se forma (en la versión inglesa) el lema de Joyce al dejar Dublín “silence, exile and cunning”. Gracias Tom & Cristóbal (alias Cirilo). Estas traducciones también están dedicadas a dos ilustres poetas, que son traductores ad-honorem de TR: Andrés Anwandter & Kurt Folch.”
Esperando (1)
ella lo hizo un
ruido
que ingresaba a la habitación
mientras él estaba sentado sosteniendo
un cigarrillo ceniciento
humo &
desolado
a zu lado
estaba él rumor
de niños que tanto se
movían afuera escribió
poco ella
habló él
partió un mazo de cartas de tarot página
de (nos vamos dijo ella) pentagramas re
vertidos que significan disipación
prodigalidad liberalidad des
favorables noticias
Muero de Sed junto a la Fuente (18) (cfr. Francois Villon)
ellos pasan & yo me volteo
pero tú sabes esto
el acto
se revuelve en sí mismo
mi tiempo
va marcado por letras, algunos
entusiasmos se desvanecen. al discutir
contigo he utilizado muchos libros pero
el trabajo es demasiado. no tengo
energía
para moldearlos el cielo se oscurece ahora
la nieve es cenicienta sonidos de cocina un
ajetreo de platos
la pieza está helada
y yo estoy en problemas.
Reconocimiento (19)
no pensé que tú
te verías así, dijo
él & entró en lo oscuro
me examino en el espejo
detrás mío y otra vez
detrás mío
la ventana en la que ella observa
no pensé que tú
te verías así, digo ella
sonríe y
caminando hacia mí
toca mi nuca desde atrás
yo escudriño buscando a alicia a la vuelta de la esquina
sonido de un golpe sobre la puerta
El Expreso Dublín Zurich (20)*
son tantas cosas que
incluso sería capaz de abordar, me inclino sobre
la mesa
engullendo sin
ningún pensamiento
contrayendo paquetes de cigarrillos. aquí se
interrumpe todo? en esta habitación
obstinadamente inmortal carente de
extremos como san francisco
xavier?
imagino que estará pasando afuera, miro hacia
la ventana, pero entonces, por ejemplo, tendría que
improvisar un soporte, trepar sobre la mesa.
orden! hasta aquí llegamos.
yo exijo algún tipo de tratamiento para
aquel llanto que empieza a preocuparme
solicito que sea comprendido este aprieto
terminal. hasta aquí hemos llegado y sólo
un par de senderos se abren, indecisos.
contemplo mis líneas y veo que no
incuban
a este poema, sino un cuaderno de prosa
The Dublin-Zurich Express
so many things
i might almost go to them i
lean over the table
eating now
not thinking
crushing cigarette packets
end here? in this room
endless like
xavier
i wonder what’s happening outside
look at the window but then for
example, i’d have to fetch
a chair, climb on the table
no. stop here.
demand some kind of treatment this
crying is a bit worrying
understand my predicament
now i have got here there are two paths
no decisions, stop now.
i see my lines
not
growing poems but a notebook for prose
¿Quién es el descendiente de Aníbal, que guía a los elefantes contra los tanques? (27-28)
finalmente lo hice!
puse al caballo blanco dentro del clavel
tambaleándose en el denso aire
se desvaneció entre los pétalos
todas las mujeres que conocí se mezclan en una
a ella le doy este libro de realidad
ella hace reverencias en su delicado terciopelo
mientras la carrera continúa en el corazón de la flor.
La vida solitaria del guardián del faro (34)
la nieve cae sobre los limoneros
el vaquero tirita en su montura
cuánta paciencia se requiere para hacer modelos!
adiós, pablo, todo está en la causa de la revolución.
él solía encenderlo sólo para regocijarse contemplando las pausas
ahora por el lento movimiento.
Un gusto más refinado (156)
tendré mi tumba
despojada de luz
como dos mujeres
se encuentran en una esquina
el sol
muestra el amarillo contra el rojo
el murmullo
debido a alguna violencia imaginada
Adagio (41)
estás muerta anciana y muerto está tu marido
una hoja húmeda en tu boca jalada cortando la lengua
qué cariñosa mirada la que él te regaló
hombres espigados te cargan caminando como caballos
Yace quieta, yace quieta (74)
o dama habla
pues si es que hay un sueño
entonces déjalo ser
paranoia
es acaso con la mirada que el lenguaje articula
lo que significa el rostro de un lobo
mira amenazante a través del vidrio
flor miel
mi poema favorito
es
tá quie-
to-
davía
es*
*el final de este poema también fue difícil de resolver, pues en inglés decía:
my favourite poem
is
still
is
jugando con los significados de “is still”, o “está inmóvil”, “Está quieto”; y “still is”, es decir, “todavía es”… en fin, son los hermosos obstáculos que nos impone la traducción.
También te puede interesar:

7 comentarios
Buenos poemas, interesante y envidiable introducción, toda una lástima que la voz del traductor (sus lamentos) abunden y en ello se pierda demasiado la “pureza” (el poema en bruto), la cual – en vista de que el traductor decide en ciertos trazos ponernos ante los originales – no sólo se pierde en ciertos tramos, sino que es generalizadamente asesinada, aún a pesar de que en un principio se nombra la importancia de su musicalidad. Esto no le juega del todo en contra a Coddou; ante lo paupérrimo de su traducción, se siente una ambigua sed por su poesía.
Juan Ignacio:
te propongo que antes de escribir tu comentario lo leas en voz alta y hagas un análisis en consciencia para ver si éste es comprensible y/o consistente tanto desde el punto de vista sintáctico como semántico.
Yo tengo claro que toda traducción es intrínsecamente imperfecta y que el hecho de que en ella se cuele la voz del traductor es inevitable.
Como dato, te cuento que las traducciones fueron largamente revisadas y mejoradas, en un largo intercambio epistolar, por el mismo Tom Raworth, quien habla y lee español pues vivió algún tiempo en México y es amigo, entre otros ilustres mexicanos, de José Emilio Pacheco.
Aceptando que no son perfectas, dado que en ocasiones tomé decisiones audaces (y discutibles, sí) que se alejan de una versión pasteurizada o neutra, te informo que estas traducciones fueron visadas de algún modo por el autor, lo que exige un mínimo de respeto y algo más de rigurosidad al momento de hacer una crítica, sobre todo si ésta es tan ligera y mala leche (ironía barata incluida) como la que tú realizas.
Señor Coddou:
Tanto como a Usted le basta una traducción muerta, sin musicalidad, que respira mal, yo me quedo muy contento con mi volada forma de tratar de decir lo que espero se entienda como por acto de fe.
En ningún sentido he tratado de ser mala leche, y si fui ligero es porque escribí mi comentario una mañana de domingo. Lo que sorprende es que usted se haya ofendido tanto y haya tenido el orgullo de atacarme, como si mi única obligación en la vida fuese estar pendiente de sus traducciones baratas y su pésimo humor.
Y ya deje de pavonearse de que conoce a Raworth, la traducción se levanta sola o, por lo menos, se defiende sin meter a los amigos.
JR
“JR”:
En primer lugar, jamás me he pavoneado de conocer a TR. No creo que tenga algún mérito especial el conocer a un célebre poeta (a quien no conozco personalmente, por lo demás), pero sí que a este poeta le hayan gustado las traducciones de sus poemas.
En segundo lugar, no seas orgulloso y obstinado, y sigue mi consejo: lee en voz alta tu comentario antes de postear.
No me ofende el hecho de que no te hayan gustado las traducciones, estás en todo tu derecho, sólo me exaspera el tono despectivo, la ironía de segunda y la confesa ligereza de tu comentario trasnochado (lo que tú mismo reconoces, aunque sospecho que de forma involuntaria).
Ahora bien, me pregunto cuál va a ser la excusa para justificar, otra vez, la ligereza, la flojera sintáctica y conceptual… que lo escribiste bajo los efectos de la pasta base?
De verdad, dada tu “volada” forma de expresarte (un eufemismo para cubrir tu inoperancia lingüística), me enorgullece que no te guste esta traducción. De hecho ahora, a la luz de tus dos perlas, no estoy seguro de si tu ironía barata fue un gesto premeditado o simplemente casualidad.
A mí nunca me han gustado los muyahidines de la literatura como tú, que intentan disfrazar su mala leche como un “acto de fe”. Es una lata que el anonimato de internet dé pie para que aparezcan “troles” evacuando estupideces a diestra y siniestra.
Pero, en fin, lidiar con estos personajes es uno de los costos de publicar en la red. Creo que no me volveré a dar la lata de responder (10 minutos es demasiado tiempo) a “JR” o cualquiera de sus encarnaciones que se digne a aparecer.
Oh, no me diga que se despide de nuestro carteo, yo me reía mucho con sus respuestas.
cresta, se picó coddou
Tradutore traditore!
Desde aqui, de remotos rincões rio-grandenses, no extremo mais extremo do Brasil, ouso colocar minha “colher” na discussão precedente.
Desconheço se o Sr. “JR” agiu de má fé (se é que agiu) em sua crítica por não ter gostado das traduções ou se não gostou dos poemas propriamente ditos. Em todo caso, ele deve conhecê-los no original. Mas parece mais que ele sentiu que o Sr. Coddou se “apropriou” em demasia, por paixão, por afinidade, por deslumbramento da obra do referido poeta e a ajustou às suas particulares impressões. Ora, não vejo mal nenhum nisso, desde que não se desfigure em demasia o original. E tenho a sensação que isso não aconteceu. O Sr. Coddou, na verdade, deu margens à sua afeição, sincera, elogiável, à obra de um artista que lhe é caro. Eu, particularmente, gostaria muito de poder traduzir (para meu deleite pessoal), poemas de Rilke, contos de Leonid Andreiév e de Dino Buzzati. Mas, infelizmente, não sei alemão, russo ou tampouco italiano.
Em todo caso, sou, e sempre serei grato aos tradutores. Gloriosa e ao mesmo tempo inglória missão civilizadora. Creio que o Sr. “JR” também é dessa opinião. Quanto ao Sr. Coddou, faço votos que persista em seus exercícios de tradução e proporcione a pessoas como eu, que tem de se haver apenas com seu próprio e solitário idioma para articular todo o seu universo concencial, e daí elaborar sua essência, o pensamento, a sensibilidade e a arte de outros homens e culturas mundo afora.