Por Guido Arroyo
Puntas de icebergs del neo-nacionalismo
Por Guido Arroyo
1) Acabo de recibir un e-mail que podría haber sido parte de una novela bolañesca. Sus autores son miembros anónimos de la desprestigiada SECH. La masiva misiva se titula Escritores por Piñera. Además de constatar su apoyo, los “agentes culturales” denuncian la discriminación que sufren dentro del gremio por tener una ideología de derecha. Al final del correo se anuncia que tales injusticias no sucederán cuando Piñera sea Presidente! 2) Su enérgica y aguda esperanza sorprenden, se nota que ciertos intelectuales están bien cuadrados… pero como siempre resulta necesario desmarcar el panorama. 3) Sin ánimo de parecer Maoísta, dudo que un escritor que adscribe una ideología de supremacía racial (Miguel Serrano), o cómplice de la mecanización de la tortura (Mariana Callejas), o asesor de regimenes militares (Arturo Fontaine), podrían escribir una literatura que amerite un análisis en el que se extrapolen esos datos. Las obras se producen en el seno de la cultura, y su condición de producción no es alienable.
4) La indeferencia generalizada ante esos datos, se debe a la ávida capacidad con que algunos sectores -que van desde “expansivas” Universidades Privadas hasta el CNCA- blanquean la carga simbólica y contextual de obras u eventos históricos. 5) Piñera, en su intención por hacer de Chile algo similar a la Argentina de Menem en materia económica, es vivo ejemplo. 6) En el marco de su campaña Ponte la camiseta por Chile (que se anuncia con pancartas alargadas de un papel que emula el típico kraft de los textos de Chacón, intentando así extraer la carga simbólica de esa estética), anunció una encuesta pública en la que “todos los chilenos” elegiríamos la canción más representativa del país. En el listado figuraba La cantata de Santa María. ¿Cómo, un político que en teoría y praxis valida la anulación de bases sindicales dentro de la empresa, y que además gusta de figurar en absurdas celebraciones militares, podría avalar el contenido que tiene la cantata?. No es comprensible, 7) aunque quizá sí sea comprensible (como sugiere el filósofo Whily Thayer), que la cultura nacional moderna y los más de cien años de cultura democrática, sean a la vez el continum de la violencia entendida como norma y evidenciada a través del Golpe de Estado.
8) Para darse cuenta de aquel fenómeno sólo vasta ver la soporífera televisión pública. Más allá del “I Love Chile” inscrito en la polera de la estrella de 1810, Angélica la fierecilla de Yungay, me llama la atención una nota exhibida el 18/05 en Yingo, que muestra la “entrada” de sus integrantes a la Escuela Militar. Ellos hicieron ejercicios de buceo, simulacros de combate, y se deleitaron con los atléticos cuerpos de los futuros defensores de la patria. Tras la extensa cápsula, cuatro “estudiantes” rubios y apuestos fueron al set, e invitaron a la juvenil masa cautiva a visitar la escuela porque las puertas están abiertas. 9) Esta técnica se suma a los comerciales televisivos -incluyendo a los de carabineros- que hacen parecer a las fuerzas de orden como el mejor lugar para alcanzar aquel “futuro esplendor”.
10) Quien sabe mucho de la utilización de esas fuerzas es Felipe Harboe, actual candidato a diputado por Santiago y ex intendente. Hace poco apareció en el programa Nunca es tarde, donde reveló una interesante anécdota: cuando pingüino era un aguerrido dirigente, y una vez llegó a enfrentarse a Lagos cuando él era ministro de Educación. Años después, cuando se encontraron en el palacio, el hombre del dedo en la cámara le dijo algo así como mire dónde lo encuentro. Eso mismo deberíamos preguntarnos nosotros, porque el ex-encapuchado protagonizó uno de los espectáculos más paranoico, falaz y violento. Me refiero a la ocasión en que pesquisó un inmenso arsenal de material subversivo y/o revolucionario, a saber: la indumentaria de baile de un grupo Capoeira (machetes), y botellas vacías más líquidos químicos e inflamables (ciencia!). 11) Qué elevado nivel de represión debe existir en un país, para que antes de una manifestación la policía estatal realice una precaria puesta en escena con el fin de evitarla. 12) Qué nivel de violencia sucede dentro nuestro, para que gran parte de la población crea que esa acción es positiva, pues protege la seguridad de todos los chilenos. 13) No hay, por momento, una respuesta clara, pero lo cierto es que si usted desea que un diputado entre a su casa y lo meta preso por tener parafina pa la estufa, vote por Harboe!
14) Pero esta situación tampoco debería sorprendernos, si el Estado actual tardó un mes en aceptar el reajuste a los trabajadores públicos, pero le otorgó el mismo reajuste sin mediar petición -o protesta- a milicos y pacos. 15) Cuántos asesinos impunes, cuántos proletarios encubiertos (como diría Pasolini) llegarán a sus casas con más dinero y la conciencia dichosa de servir al país. 16) Porque de eso se trata, aunque nada cause más risa y pena que la performance de sujetos uniformados, obligados a hacer ensayos de guerra para demostrarse y demostrarnos que sí son necesarios, que hay que gastar millonadas para comprarles aviones y que sus tanquetas exhibidas como piezas de museo deben ser parte del dominio público en vez de chatarra. 17) Más que mal, ellos terminan siendo las estrellas de programas como “Héroes” o el fatídico “Grandes chilenos” (donde Prat estuvo apunto de ganar), que sólo acrecientan un sentimiento patriótico infundido por una superficial reconstrucción histórica. 18) Ad portas de un bicentenario que ya se atisba como un período de neo-nacionalismo, sería bueno acordarse que lo más memorable del primer Centenario fueron las reflexiones críticas que se preguntaron: ¿Qué chucha hay que celebrar?
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22 comentarios
Muy buen texto, Guido.
El formato similar al microrrelato trasladado al ensayo recrea una atmósfera asfixiante que nadie parece notar en este lugar.
¡Qué chucha hay que celebrar! ¡Ah!
Y me parece que esa violencia de la que hablas sí puede ser revisitada en Trama y Urdimbre de Celedón, sobre todo en tres momentos que te invito a buscar. Este texto también podría haber sido un manual de instrucciones, Guido.
Saludos y aguante Quimantú!
Ah. Y como conversamos el otro día, sí creo que nos estamos yendo a la mierda, pero no por los devenires políticos que emulan los de la región – aunque nos pese aceptarlo y nos maquillemos una y otra vez – sino por los efectos que la política del consenso tuvo en la ciudadanía, sus lenguajes y formas de relación. Si hubo algo que llamó tremendamente la atención a los chicos que leyeron textos chilenos actuales en el curso que di en Mex. fue el nivel de frialdad, minimalismo y alienación representados en el lenguaje de textos de escritores como Zambra o Celedón, o en películas como Tony Manero.
Eso. Qué chucha.
Un pluma impecable señor.
Saludos.
Felipe Harboe no sólo fue encapuchado, sino también ejecutivo del Banco Edwards. El salto fue lógico. Habría que preguntarles qué piensan los escritores que apoyan a Piñera del sistema de reality show que quiere implementar en Cultura. ¿Hay alguna parte donde se pueda ubicar sus dichos sobre lo que piensa hacer con el Ministerio de Cultura?
Muy buena nota Guido.
esta bien, aunque extrañé un poco de calma en el escrito, la ira a veces enceguece el analisis. queria agregar-recordar un dato para la colección, asi como el link de la polera de piñera, la campaña de ominami
“loco por chile”, realizada en las universidades privadas del país. Que cada cual apoye a quien quiera. Es lo mismo. De uno y de otro lado están apoyando el mismo sistema económico, cambia el nombre, lo de atrás es lo mismo. Quien vote por piñera convencido, sera seguramente menos reflexivo que quien vote por uno del otro bando, igualmente convencido. Emilio, no creo que hoy sea peor que ayer, sino que ese argumento se usa para evitar algunas responsabilidades ciudadanas. Siempre es igual, cambian las magnitudes y tipos de enfrentamientos. Hace 5mil años que estamos en la edad del hierro y en este sentido, creo que reclamar y reclamar sin arguir nuevas propuestas, puede ser una tendencia que quizá sólo sirva para sentirnos un poco mejor, como ir al sicólogo y contarle los problemas, y sentirte un poco mejor.
No sé si se pueda comenzar un artículo dando por sentado el dilema sobre la separación entre obra y artista, o que se pueda decir al paso, y sin mayor argumento, que la patria es sólo una construcción superficial. La gracia de la escritura fragmentaria es que el lector pueda inferir, a partir de detalles, conclusiones mayores, y no develar esas conclusiones de un sólo golpe, como una seguidilla de frases que comienzan y terminan ahí mismo.
Por lo demás, no hay que hacer tanto atado por un comunicado de la SECH.
En fin, hay que escribir con la cabeza más fría.
Natalia, me parece que la “ira” viene de la pasión por el mensaje que se quiere transcribir, asunto que no sólo opera en un nivel de autoría sino de capacidad de re-crear a través del lenguaje. En ese sentido yo adscribo a posturas como la de Edward Said (ira manifestada públicamente en relación a una ideología), o Didi huberman (pasión para recrear). Por otra parte, pongo en duda lo “igualitario” entre Piñera y Ominami, si bien, este último me parece un candidato dudoso, tanto las posturas de políticas públicas, como la intención de reinsertar la historia país en la conciencia civica son muy disímiles. Piñera claramente quiere llevar al paroximo el triunfo de la dictadura: la modernización del aparato estatal en relación a una paradigma económico-ideológico, y bajo de ello, una falaz política de consenso que mantiene enajenada y feliz a la masa (ejemplo de esa política es la canción de cierre de chilevisión). Por último, no sé si ir al psicólogo hace bien, nunca he ido y quizá mis amigos han suplido mis síntomas… pero creo que te refieres a la noción purgativa que ves en la nota. Mi intención a través de la columna es realziar un ejercicio de cuestionamiento sociopolítico, de interrupción si se quiere, a través de los síntomas que vemos en la pantalla, para transversalizar la posibilidad de lectores, algo así como el “manuel de instrucciones” que alude Emilio, porque ese nacionalismo bobo y falaz donde la historia deviene pastiche hecho espectáculo me parece incluso peligrosa.
“quiltro”: gracias por la lectura. Estoy de acuerdo que ese tema amerita debate, pero mi postura es poner en tensión la posibilidad de alienación en esos casos especificos. La Sech es un síntoma, al igual que Yingo, y creo que merecen mucha atención, en el sentido de no acometer el elitismo (muy propio de todas las derechas) entre manifiestaciones culturales “bajas” o “altas”. Y creo que la cabeza fría es necesaria para una novela pero no para este tipo de textos, saludos.
Sorry, pero no creo que sea extrapolable (así, de buenas a primeras, sin mediaciones de por medio) el hecho de ser asesor del régimen militar a la obra de Fontaine. Ni la militancia nazi a la obra de Serrano. La producción de una obra es inalienable a su contexto: ok, pero de ahí a hacer determinismos mecánicos, ojo, hay un larguísimo trecho. Cualquier manual de marxismo desechó aquello hace por lo menos cuarenta años.
Vuestro,
CGO
cóbrese este cheque por 10 millones de pesos a nombre del poeta valdiviano guido arroyo gonzález.
afectuosamente
Sebastián Piñera.
estimado: aquí hay caleta de juicios infundados, no porque no tengan fundamento posible sino porque no te das el trabajo de fundarlos. y eso es obvio porque crees contar con la complicidad de un lector que o ya adhiere al credo o le dará cosita disentir al oírte hablar con tanta autoridad, como si las cosas fueran cosas y todo eso. uno espera más de alguien que puede ser tan sutil como ud. con la pluma. por supuesto, esto es sólo una columna y no hay realmente nada en juego, pero ligerezas como la de fontaine (de quien puedo dar pruebas de que no me interesa defender en lo más mínimo)y su no extrapolable literatura merecen más vueltas que las que tú te das. por otro lado, me parece de una ingenuidad manifiesta escandalizarse por lo que suceda con yingo o grandes chilenos. ¿a quién le importa que haya podido ganar prat? ¿o que allende haya ganado? de todos modos no se ha movido una maldita pieza de la trama del país y los dos están perfectamente muertos. son programas de la tele, nada más. ayudan a que todo siga un poco igual, entre otros motivos porque la tele no puede hacer otra cosa, además de arrullar nuestros prejuicios. mi punto es en todo caso, es que esta pequeña columna es bienpensante a mango, “aguda” y “sugerente” como un artículo del clinic. y como tal, podría escandalizar a mi mamá, pero a nadie más. darle a harboe, como a la concerta, no tiene ningún mérito. mi mamá también lo hace y con menos bombo. aquí hay una tendencia un tanto mojigata a escandalizarse por los cabros tontos, los milicos y los subsecretarios, como si no fueran básicamente inevitables. no se combate la estupidez y el fascismo siendo un fraile crítico-cultural aunque asustadizo: “qué elevado nivel de represión”, “cuántos proletarios encubiertos encubiertos” (¿nos dan miedo los proletarios, en el fondo?). eso. un abrazo
No sería malo revisitar una vez más título, no les parece?
Puntas de Icebergs, creo que decía.
estimado pereira. Si bien mi respuesta más contundente sobre el trabajo crítico de la columna la plantearé en la próxima, no puedo dejar pasar el último jab de tu comentario. Lo de los proletarios es una alusión a Pier Paolo Passolini, quien planteaba que la polícia es en el fondo el proletariado encubierto. Sin caer en biografías, sabes de sobra que por mi parte no les temo (y con ello me refiero a creer aún en educación social a través del arte -asunto que alguna vez hemos hablado, y sería bueno, de tu parte, movilizarlo a la praxis-). Por otra parte, no sé si mi mamá se escandalizaría de esto, pero de seguro votará por Piñera porque se siente más segura con el plan cuadrante, y si pudiera lo haría por Harboe, quizá porque lo encuentra guapo…
Guido, te iba a decir primero que tal vez aferrarte a tantos temas puede disolver la intensidad crítica final de la columna, pero al terminar de leerla comprendí que el oficio de columnista debiera ser así (o al menos es una buena posibilidad): la de quien circula por el campo cultural. en este sentido, lo que me parece más ingenuo es el comentario de pereira: “son programas de la tele. nada más”. justamente estos productos culturales resultan más complejos en cuanto disimulan de manera más efectiva la ideología que proyectan. es decir, pareciera que yingo y otros programas de la tele chilenos y del mundo nos dijeran precisamente lo que dice pereira: “soy sólo un programa de tv, no sospeches de mí” cuando, de hecho, son los medios de comunicación más poderosos que existen, con un rating diario estratosférico y por ende con una enorme y joven masa consumidora de la ideología que transmiten. es por esto que creo que la semiótica y la crítica cultural, especialmente en Chile, debieran poner cada vez más atención a estos dispositivos para hacer visible lo que sus mecanismos pretenden: naturalizar su historicidad
una cosa más: sería interesante incluir los libros que señala gordillo. ¿es de algún modo bonsái parte de esto? yo pienso que sí
hola! quería hacer un alcance sobre mi ingenuidad. creo que becerra y yo hablamos desde texturas distintas. no tengo ninguna duda sobre el poder aplastante de la televisión, y tengo absolutamente claro que sus programas son portadores de una ideología determinada, específicamente de una que pretende obtener resultados concretos de nuestra conducta (consumir, idiotizarnos, acallarnos, whatever) y apuntalar de paso las estructuras vigentes. mi problema (y creo que a eso se refiere mi “nada más”) es con poner cara de inteligente efectuando una crítica que sabe de antemano lo que va a encontrar al ver un noticiario, yingo o la mierda que sea. además, esa crítica parte del supuesto ¿paternalista? de que llevamos la sartén por el mango al decirle a los pobres huevones que están tragando mierda al ver dichos programas -nosotros somos mejores que eso y nos acercamos a esa basura sólo con máscara y guantes esterilizados-, y oh! fuimos nosotros los que nos dimos cuenta. qué secos somos. me parece que hay más nostalgia en la esperanza de un mundo mejor en que la tele no sea mierda, que supongo pasaría por una labor crítico-corrosiva de los mecanismos de despliegue de los medios, de sus estrategias de penetración y de su transmisión de contenidos. no hay tal, pero pueden quedarse tranquilos sintiendo que están luchando contra los molinos de viento o lo que sea. si me apuran, creo que el asunto pasa por apagar la fucking tele o dinamitar la antena transmisora, no haciendo “crítica de medios”. pero no importa; todos sabemos que es ridículamente inofensiva. después de todo, los pendejos que ven yingo no van a leer esta crítica. es que están alienados, no?
en todo caso, estoy de acuerdo con becerra: bónsai es parte de esto. esta columna también, y todo lo demás, salvo error u excepción. me parece que lo ingenuo es creer que no nos tienen de las bolas, cuando lo único que hacen es dejarnos creer que por criticar y comentar en un blog equis nos tienen menos agarrados de las susodichas. en fin camaradas, sigan firmes en la lucha, un abrazo libertario
“Miraba a mi alrededor y pensaba: ¿Y estos huevones quieren hacer la revolución? ¿Con estos huevones inflamados de retórica? ¿En qué cresta nos estamos metiendo?”.
Germán Marín
entiendo juan pablo.
pero en mi opinión hay que tener en cuenta una cosa. no porque la gran parte de la población ni siquiera tenga acceso a críticas culturales se debería dejar de escribirlas. alguien ya ha señalado el peligro de esa manera de pensar. es cierto: estas críticas van dirigidas a una minoría privilegiada. no vamos a caer en la ilusión de creer que un ensayo crítico de revista académica va a tener un efecto directo sobre quien realmente no puede acceder a ella. y sin embargo se deben escribir esos textos porque sin ellos el problema no se instala en el espacio público. lo más probable es que no produzcan un cambio inmediato, pero sí logran instalar un problema, un ruido en la lisura de la imagen de la sociedad chilena que se intenta imponer, y que antes de eso quizá no se había reconocido, al menos en el espacio público (el espacio de la publicación). yo creo que, en este caso particular, la crítica de televisión al menos busca generar una pausa en su aceleración desmemoriada, en su lógica del olvido. por último, pienso que la cita de ernesto es inapropiada, porque el contexto es radicalmente distinto (esto es de perogrullo) y porque pareciera confabular justamente con el silenciamiento que sirve a la lógica de los medios. pareciera decirnos: “mejor cerremos la boca y cada uno a lo suyo”.
Ernesto, la cita irónica es absolutamente descontextualizada, y ni siquiera el guiño del autor con la historia-país hace eco. Alguien habló de revolución?
Juan Pablo, nadie discute ni podría discutir el espiritu de conservador ensimismado en su asiento, pero tu noción de pluralismo igualitario (por el cual apelas a los “secos” de “descubrir” algo) me parece que esta disociada al contexto en que vivimos, por lo meos aquí donde sin mascarilla vemos TV todos los días. Porque no se trata de descubrir sino realizar una breve interrupción situandola en lo que va quedando de espacio público.
piensa Gao Xingjian en contra los ismos. Y en especial en sus ensayos parisinos.
“En una sociedad de consumo totalmente mercantilizada – dice -, si la literatura quiere ser literatura sin prestarse a ser reducida a producto y sometida a los gustos de moda creados artificial o ciegamente, lo único que tiene que hacer es mantenerse alejada de los medios de difusión de masas, retirarse de la vida en sociedad y convertirse en una actividad individual pura”.
“La literatura sólo podrá salvarse a sí misma – prosigue – si consigue eludir los golpes mortales y las medallas. En la literatura no caben los burócratas ni los jueces. Ésta no debe preocuparse por la opinión pública y tiene que ser inmune tanto a las críticas como a los halagos. En definitiva, debe mantenerse fiel a sí misma, ya que así, y sólo así, conseguirá ser libre”.
“Podemos decir que si vives, escribes – afirma -. O mejor dicho, si escribes es cuando realmente vives. También puedes cambiar de modo de vida, pero si no es eso lo que deseas, no te queda más remedio que seguir viviendo así”.
para poner un grano de arena en esta conversacion donde todos tienen la razón pero no la fuerza.
abrazos
jeje
concuerdo con el amigo j.p.
a fin de cuentas el lector de guido no es el usuario al que podría uno hacerle tomar nota de algo, sino los pocos como nosotros que estamos enterados de todo esto.
la cita de ernesto no tiene nada que ver si se habla de política y no de literatura. además irse al monte a escribir alejado de todo es una ilusión: se escribe para decirle algo a alquien. finalmente creo que todos podemos coincidir en que hay que buscar nuevos caminos: ni esta plataforma soluciona o interrumpe algo, ni irse al monte, ni ver yingo. alguien decía por ahí que hay que ensuciarse en el sistema para poder desestabilizarlo.
salud
creo que fue en alguna película… pudo haber sido matrix, misión, cualquiera de esas… para pelear con el malo siempre se introducen a fondo en la casa del malo… nunca pelean desde fuera.