Crítica: Roberto Merino

Por Claudia Apablaza

¿Qué hay en la oscuridad?

Por Claudia Apablaza

imagen-de-luces-de-reconocimiento-de-merinoLas luces de este libro son para alumbrar, encender la ampolleta ante una pila de escritores, ya casi todos muertos, sepultados en la supuesta oscuridad de la muerte, prenderles la luz y reconocerlos en este gesto al mostrárselos al lector, a modo de introducción, con un tono ameno, digamos amistoso, y toda la cordialidad de la prosa y la mirada integradora de Roberto Merino ante la Literatura chilena.
Al parecer, es ya casi un género que el escritor apunte en una libreta los libros que lee durante la semana y que revistas, blogs, y periódicos se los pidan para rellenar espacios en blanco que suponen han ido generando otro tipo de lector: el lector de escritores que reseñan libros. ¿Qué intenciones tendrán estos apuntes? ¿Para qué le pedirá el editor de un periódico a un escritor que nos prenda la ampolleta?
El gesto de leer se acompaña del gesto de escribir, pareciera decirnos explícitamente este libro, y el gesto de leer es escogido no a la luz de la vela, sino que con una gran ampolleta, en que cada libro que se lee es escogido con pinzas, porque el lector debería leer solamente lo que le agrada, lo escritos que siente afín a su mapa escritural, a su antojo.
Así, Roberto Merino ha escogido de sus últimos 20 años, los escritores con los que siente afinidad literaria y ha entregado reseñas, críticas, presentaciones de libros y prólogos, de los que hoy se eligen alrededor de cincuenta y se editan en Luces de Reconocimiento, entre ellos: Gabriela Mistral, Rodrigo Lira, Adolfo Couve, Juan Luis Martínez, Enrique Lihn, José Donoso, Claudio Bertoni y otros.

foto17120060425203026Se han dejado afuera, además de los libros que no han alumbrado el camino o la poética del autor, las reseñas que muestran un rigor académico o dificultades metalingüísticas, es decir, se ha dejado de lado la aspereza y la dificultad, se la ha lanzado a una sombra inquietante, a un olvido. De esta forma supongo apunta a un lector que busca leer pasajes introductorios de la Literatura chilena, más que leer lo complejo que puede tener una obra, un camino de asperezas, o el rigor académico que podría tener un crítico o escritor que se desvive por apuntar con su dedo venenoso lo que no le interesa integrar en su mundo literario.
Las reseñas de Merino son las reseñas de sus gustos personales para jóvenes principiantes o lectores cansados de poner su esfuerzo en una supuesta complejidad, jamás de sus disgustos y no tienen la intención de trasformarse en un canon, aunque sí se trasluce un canon personal, su placer del texto, sumándosele claramente el canon personal del editor, al ser un libro conversado y resuelto por quien edita. No hay en este extenso libro, por alguna razón, ni críticas negativas, ni dificultades al leer, sólo luces, alumbramientos, destellos.
La literatura pierde la luz de la rebeldía y queja en este libro, pero entrega un libro para comenzar a leer a un nuevo escritor que jamás hemos leído, o para conocer pasajes extraliterarios de otro. Cada texto integra no sólo la crítica de las obras de cada autor, sino que más que nada, nos entrega luces de la vida de los mismos, pone la ampolleta en pasajes perdidos de escritores chilenos, sus viajes, anécdotas, amores y amistades.
En conclusión, me pregunto qué se esconde en la oscuridad de lo Literario, cuando Roberto Merino y cada crítico literario apaga la luz y deja de alumbrar su camino y el de sus elegidos, es decir, el de sus gustos personales.

  • Share/Bookmark

También te puede interesar:

  1. Crítica: Diario de las especies ...
  2. Crítica: Günter Grass ...
  3. Crítica: Claudia Apablaza ...

Escribe un comentario

Your email is never published nor shared.

Usa HTML tags y atributos como: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>