Columna: Ociopolítica

Por Guido Arroyo

El seboso museo televisivo

Por Guido Arroyo

michael-jackson-753944Mientras se oficializa que el doctor de color Conrad Murray mató a Michael Jackson, y el presidente depuesto Manuel Zelaya intenta volver a Honduras para reconstituir el derecho constitucional, algunos lectores de esta columna siguen pensando que nada está pasando y que los programas de TV son sólo eso, absurdos shows sin contenido… no los culpo, porque la sutileza discursiva que presenciamos a diario suele pasar inadvertida, pues los medios naturalizan los acontecimientos volviéndolos presente y a su vez historia. Ejemplo de ello es la muerte del ex negrito de voz angelical. En el marco de su espectacular adiós -que parecía un rito etrusco pero sin cadáver- un periodista del canal católico dijo que aquella trasmisión era el evento “más histórico por suceder”, pues el número calculado de televidentes superaba “incluso la caída del muro de Berlín”. Para el diletante notero, supongo que no resulta una paradoja que la televisión continuamente cuente su propia historia, sino además pretende que la historia misma sea (re)fundada por la TV.
Entonces el telos-plasma que miramos abstraídos cuando viajamos en metro no es cualquier cosa. Los pentecostales solían llamarla la caja del Diablo, y para ciertos políticos es un medio que permite alcanzar el poder sin poseer una propuesta política seria, pues basta con mediatizar su discurso para obtenerlo. La televisión trasciende cualquier régimen de contingencia, y se atribuye la posibilidad de administrar la memoria histórica, comenzando a establecer los límites de lo que suele llamarse identidad. Como sugiere Juan Pablo Arancibia “En Chile, la televisión deviene lenguaje y la narración de la modernización”, de ahí que nada sepamos de la situación de Honduras (no es azaroso que Micheletti haya sido el director de las telecomunicaciones en aquel país) y mucho sepamos de la nebulosa muerte de un niño negro que murió blanco, el llamado rey del POP que de seguro para los ex integrantes del “Ku Klux Klan” encarna una suerte de triunfo. 

pipe8bkUna forma similar de moldear la historia sucede en las instituciones museísticas, sobre todo en los populares museos de cera. En el “Madame Tussauds”, ubicado en Londres, acaban de presentar una nueva versión de Jackson en la que luce completamente blanco. Su cuerpo seboso posando un histriónico paso de baile, situado en uno de los museos más caros del planeta y el más destacado en su rubro, es quizá el primer intento de naturalizar la condición transmutada de color -y raza- del cantante. Estos museos no están muy lejanos a nuestra realidad. Hace algunas semanas Camiroaga, el “Halcón de Chicureo”, sugirió construir un museo de artículos de famosos. El primer objeto de valor sería el bikini que Tonka utilizó para el piscinazo en Viña del Mar, y supongo que el segundo sería algún vestido de su querida Katherine Salosny, por ejemplo el que utilizó cuando invitó a los jóvenes a que votaran SI a la continuación de la dictadura. Para los que siguen creyendo que el hecho es intrascendente, lo que devela la afirmación de Camiroaga -dicha en el “matinal de Chile”- es que lo que entiende por objeto de arte o por objeto de museo el grueso de la población, podría estar cercano a los calzones de Luly. Esto se debe a la ausencia de políticas propiciadas por el gobierno que apunten a la educación de la comprensión artística. De qué sirve abrir museos los domingos, cuando sólo existe un museo en Santiago (el Artequin, y se da la paradoja que no tiene obras reales) que intenta educar a los niños a descifrar y suponemos, disfrutar con los dibujos enmarcados que adornan un gélido recinto.
No se puede confundir acceso con espacio público, ni hacer creer que existen políticas culturales cuando como sugiere Justo Pastor Mellado, los museos acá viven de exposiciones que les llegan de otras partes, como los canales de TV que viven adaptando formatos en su mayoría estadounidenses. Entonces, ante el estado de cosas, resulta comprensible que a la línea editorial de TVN le parezca más importante hacer un “Informe especial” sobre la muerte de Jackson, y ni siquiera pretender cubrir con relativa profundidad la perpetuación del Golpe de Estado en un país que nos es más cercano que los museos londinenses. Supongo que si nos molesta imaginar una experiencia parecida al toque de queda -que muchos no hemos vivido- debería al menos perturbarnos la espectacular pulcritud del funerario de Jackson, cuya noticia emergió el mismo día que en Honduras comenzará una penumbra repleta de silencio, tal como los pasillos del Bellas Artes.

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12 comentarios

  1. Ernesto Campos
    Posteado el 02/09/2009 a las 4:01 pm | #

    Creo que tu columna trata un aspecto muy importante en el sistema de dominación que estructura el capitalismo. Al fin y al cabo, el museo que propone Don Camiroaga lanza al arte tradicional a un campo que se emparenta con la basura que produce la farándula, lo que hace desnaturalizar el arte como todos lo conocemos. Implícitamente, Camiroaga es el reflejo de una visión de mundo en que la banalidad se institucionaliza, situación perfecta para los medios que detentan el poder. Así, el concepto de arte-opción siempre peligrosa para el sistema- se le intenta situar en un terreno donde jamás podrá surgir el disenso.

  2. Andrés
    Posteado el 03/09/2009 a las 8:23 pm | #

    Estimado, creo que has logrado una columna mucho más consistente que la anterior, te felicito. Menos sarcasmo y más fundamento. Y aunque no dice nada nuevo, me parece atingente, justamente por eso, pues son problemas que de tan presentes olvidamos o queremos olvidar. Yo he sido de los que han apagado la tele, que es como votar nulo, si votara. Pero me parece muy bien que si te vas a enfrentar a esa realidad, sea en estos términos. Podrías hacer un taller sobre televisión más que sobre poesía, no crees? Un abrazo

  3. Bitin
    Posteado el 20/09/2009 a las 6:09 pm | #

    Creo que decir las mismas cosas sobre la televisión que dice cualquiera en un bar más o menos sofisticado donde asisten algunos que se consideran artistas está de más para un texto que se publica. Eso dejémoslo para la oralidad, para las conversaciones trasnochadas. A no ser que esta sea una columna apresurada, escrita simplemente para publicar más, para llenar un currículum desesperado, sin que la calidad medie en el escrito. La columna tiene un tufillo a “demagogia” (por decirlo de alguna manera) bastante indecente.
    Los invito, mejor, a analizar por qué sucede lo que sucede, en vez de basurear por basurear y hacer análisis facilistas. Hay un fenómeno importante que, me imagino, está sucediendo socialmente y que rige la estructura programática del día de hoy. A mi juicio, eso es lo que interesa. El darse cuenta. Las meras exposiciones de opinología no me parecen dignas de escribirse.
    La postura artística de estar contra la televisión es requetecontra aburrida y repetitiva. Es cosa de ver Primer Plano o algún otro programa de farándula para darse cuenta de que los actores del medio nacional, cuando son entrevistados, ningunean a la televisión tal como sucede en esta columna. “Es que no veo tele -sostienen-. ¡De verdad! Ni siquiera tengo tele en mi casa”.
    Mejor llamemos a Francisca Imboden para que escriba algo muy parecido a esto.
    Además, para qué nos vemos la suerte entre gitanos, si esa postura de pensar que la televisión es pura porquería es una simple impostación del deber ser del que se pretende intelectual nacional.
    Menos gravedad, menos amargura y más goce. Meneen sus caderas como debe ser, como la televisión lo manda, al ritmo de la Blanquita Nieves y de la Coté López, y verán que así la vida es más glamorosa y colorida.

  4. sexylia
    Posteado el 20/09/2009 a las 6:46 pm | #

    Sí, por ahí anda la cosa. Morbosidad, interés por la vida privada, exitación y boyerismo. Conceptos que, desde que presenciamos el primer reality show en canal 13, no han dejado de perseguirnos. En vez de hablar de dominación, capitalismo, adormecimiento social y todos los repetidos blabladeos más, preguntémos a nuestros vecinos el por qué, sí, el por qué de esa evidente fascinación por las peleas entre La fiera y Adrianita, abramos nuestros sentidos mientras estemos en el metro, en la micro, en la cola del supermercado y hagamos un recuento de los temas que más se repitieron. Eso según yo es lo que más importa a estas alturas, hablemos de esa mayoría y no sigamos enojándonos como niño idealista medio marxista. Cachemos que es lo que pasa dentro de las casas con el aparecimiento de todos estos programas que exponen la vida privada de los famosos.
    Con respecto a lo que quiere hacer Camiroaga, me parece fantástico, incluso debieran dejar que la gente pudiera tocar las prendas y tomarles el olor.

  5. sexylia
    Posteado el 20/09/2009 a las 6:50 pm | #

    Con respecto a la idea de Camiroaga, me parece fantástico, incluso debieran dejar que la gente pudiese tomar las prendas y tomarles el olor por ejemplo.

  6. sexylia
    Posteado el 20/09/2009 a las 6:50 pm | #

    el olor

  7. Bitin
    Posteado el 20/09/2009 a las 8:21 pm | #

    ¿Olor a qué tendrá la tanga de Tonka Tomicic o el calzón de Luli?

  8. Guido A
    Posteado el 20/09/2009 a las 11:02 pm | #

    Señor “Bitin”. Me gustaría saber cuál es su postura o percepción sobre el “por qué sucede lo qué sucede”, si tiene alguna explicación “digna de escribirse” que resulte interesante. La intención de esta columna no es la de emitir -escribir- un discurso rayano con la postura canalla y sínica del intelectual que niega el objeto masivo de la TV, sino de analizar desde ese escarapete tan trascendente y apasionante apuntes para resolver la pregunta que usted hace de manera impresionantemente vaga: “por qué sucede lo qué sucede”… (lo de vaga lo digo por su acidez crítica).

  9. Ina Ilabaca
    Posteado el 25/09/2009 a las 1:37 pm | #

    No hayque olvidar que reaccionarios y tradicionalistas como tú fueron de quienes se rió Marcel D

  10. Ina Ilabaca
    Posteado el 25/09/2009 a las 2:14 pm | #

    No olvide a Marcel Duchamp (1887), quien en el año 1917 envió a la Sociedad de Artistas Independientes su “fuente” con el seudónimo de R. MUTT. Un común y corriente urinario con una firma en el borde. «Les tiré el urinario en la cara y ahora lo admiran por su belleza estética» (Duchamp). Éste sí que habló sobre la validación del arte a través de los museos.

    No olvide tampoco que en 1928 nació Andy Warhol, instalador del fenómeno pop en el arte.

    No olvide a todo el fenómeno pop, kitch y campo tan desarrollado actualmente por distintos artistas.

    El asunto no va en intentar responder la pregunta de qué es arte o quién decide qué es arte. Muchas personas, mucho antes que usted y con mucho más fundamento que usted han desarrollado inmensos tratados sobre el asunto, a favor y en contra de su postura, pero con fundamentación. Usted, como he podido notar, está, por los criterios de apreciación que desprendo de sus comentarios, que está atrasado algo asi como…digamos, unos 100 años?

    Estoy de acuerdo con que podría ser una pelotudez invertir en un museo especializado en el bikini de la Tonka, pero quién sabe si no sería una pelotudez que generaría un fenómeno interesante. Y qué si Camiroaga es más vivo y se da cuenta de la ironía que significaría aquella instalación?

    Un poquito menos de gravedad tradicionalista, que no lo quiero confundir con un dinosaurio. Ya pueh, tómese un copetito y no se zulfure tanto con la tele, mejor no la vea, si ya todos sabemos como es.

  11. Bitin
    Posteado el 26/09/2009 a las 4:36 pm | #

    Me parece que es “cínico”, “escaparate” y “por qué sucede lo que sucede”.

  12. Posteado el 27/10/2009 a las 6:24 am | #

    blog gebt

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