Crítica: Entrevistas breves con hombres repulsivos

Por Cristóbal Carrasco

El Riesgo Verdadero

Por Cristóbal Carrasco

3657510732_d45d2a32eeHace dos meses, llegó a Chile la versión bolsillo de Entrevistas breves con hombres repulsivos, una de las tantas reediciones de David Foster Wallace que han aparecido desde su suicidio, hace un año. Foster Wallace, como todos los escritores muertos, se ha convertido paulatinamente en un escritor oculto tras una serie de elogios que lo catalogan como “el mejor escritor de su generación”, o “un escritor fascinante”. En muchos sentidos, las afirmaciones son correctas: en los libros de Foster Wallace se observan demasiados aciertos (no sólo estilísticos, sino también, por decirlo de alguna forma, conceptuales), y sus virtudes como narrador aparecen en cada uno de sus relatos. Pero al mismo tiempo, la parcialidad que puede generar su muerte temprana obliga no solo a una segunda lectura, sino a un estudio más detallado con prescindencia del aura que se ha formado en torno a él.

Los relatos de Entrevistas breves con hombres repulsivos transitan alrededor de personajes desesperados, extrañamente agotadores y en gran medida culposos de sus actos. En ese sentido, Foster Wallace no tiene nada de provocador, pero sabe –o sabía– que ese es su mejor punto y lo explota durante todo el libro. Y al mismo tiempo, usa la desesperación también sobre el narrador y los lectores. Para estos efectos, su relato Octeto es paradigmático: fuera de sus clásicas digresiones y extensos pies de páginas, Foster Wallace acierta notablemente con un juego que involucra la propia imposibilidad del narrador de conformar un relato. Son esos los ejercicios narrativos donde Foster Wallace se luce. Pero hay otros menos brillantes (Iglesia no construida por manos, a pesar del excelente título, es ejemplo de esa irregularidad), donde por supuesto, el vertiginoso estilo de Foster Wallace busca generar siempre la incomodidad del lector, o al menos su atención, incluso a costa de entregarnos un relato correcto. Pero en esa misma búsqueda, Foster Wallace se pierde.

dfwPor eso, y pese a la disparidad y al agotamiento que genera forzosamente, Entrevistas breves con hombres repulsivos es un libro interesante, y lo es más para analizar al propio Foster Wallace. Muy pronto los biógrafos se apoderarán de su figura y la utilizarán de mejor manera que cualquier crítico. Son ellos los llamados a descifrarlo. Y seguramente dirán que en cada uno de sus libros existía una advertencia de su futuro, que en todos los relatos que hablan sobre personas deprimidas, hombres obsesionados con sus pecados y mujeres desesperadas por sus defectos, se avizoraba su suicidio. Y cuando los biógrafos lo digan, tendrán toda la razón: Foster Wallace se adentró hacia su propio corazón de tinieblas, y terminó por encontrarlo. En aquello hay mucho de valentía y de honestidad, pero por sobre todo, de riesgo. Para muchos, la labor del escritor puede ser arriesgada sólo frente al efecto que su obra genere en los lectores, pero en este caso, Foster Wallace sufrió sus libros como si de un ejercicio de supervivencia se tratara, convirtiendo sus días en un trabajo inagotable para un hombre que quizás vivió en carne propia el dolor de su propia literatura, aun peor que sus personajes.

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4 comentarios

  1. anti
    Posteado el 02/10/2009 a las 11:38 pm | #

    Me faltó una crítica mas específica del libro, ya que el título así lo promete.
    Redondito, pero cojo.
    De todas formas, se agradece siempre la actualización, aunque Bolaño le haya quitado la tribuna que merece.

  2. Sebastian F
    Posteado el 04/10/2009 a las 3:05 pm | #

    La noticia de la muerte de Foster Wallace, hace algo más de un año, todavía no deja de inquietarme. Escapa a mi comprensión, el hecho que la lucidez y el genio de Foster Wallace hayan convergido finalmente en una tarde a solas en el jardín de su casa en San Francisco, en una cuerda y la rama de un arbol. Quizás el problema lo tengo yo, que tiendo a creer que la inteligencia puede de algún modo salvarte sin importar la desolación, la tristeza, la desesperación o la soledad a la que puedes estar afecto. Pero le doy vueltas al asunto, y es cierto que en buena parte de su obra sus personajes dejan traslucir una cierta inclinacion suicida (valga recordar que el papa de Hal Incandenza en la broma infinita se autolelimina metiendo la cabeza al microndas), pero todos esos antecedentes, si bien son totalmente validos, se me antojan insuficientes, aunque no se muy bien por que (¿negacion acaso?). como sea, bien el articulo y pongan mas cosas de Foster wallace

    saludos desde antofa

    Sebastian F

  3. Posteado el 19/10/2009 a las 3:55 pm | #

    Che, ¿este Foster Wallace tiene derechos?

  4. Anónimo
    Posteado el 04/11/2009 a las 10:26 am | #

    jhihjgggfhhjkkds

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  1. By Entrevistas breves « La vida retirada on 12/01/2010 at 3:49 pm

    [...] 2010 Enero 12 by lavidaretirada Hace algún tiempo escribí un artículo sobre el libro de David Foster Wallace Entrevistas breves con hombres repulsivos. En ese momento [...]

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