Poesía: Gladys González

Fragmentos de "Aire quemado"

Por Gladys González

Adiestramiento

todas las ciudades
son iguales
si haces el mismo ejercicio

buscar una cama
encontrar alguien
en esa cama

construir una ciudad
dentro de otra ciudad
sin puertas
sin ventanas
sin salidas

dejar pasar el tiempo
con los ojos cerrados
como si todo
fuera familiar
como si los golpes
y los amigos muertos
no estuvieran
en frías bodegas
como fichas clínicas

todas las ciudades
son iguales

todas las ciudades
se provocan
en el mismo ejercicio

todas las ciudades
se queman
al cruzar la frontera

 

Derribo

hay un espejo
bajo la cama
que repite la imagen
de esta habitación
hasta que la ceniza de un cigarrillo
cae

desmantelando la noche

Manual de instrucciones

escucho la música
y me pongo rebelde
pero ya no tengo edad
para ser rebelde
ninguno
de los que esta acá
tiene edad para serlo

soy el poema más cruel de la habitación

he vivido en casas vacías
con el techo partido por la mitad
sin dinero
para comer
para lavar la ropa
y conseguir un trabajo
de medio tiempo
en un centro comercial
o en un supermercado
sin amigos
a los que llamar por teléfono
y decir:
“estoy destrozada”

mi día
se reduce a sangrar
en un espejo
boca abajo
mientras pasan los meses
como un manual
de primeros auxilios
y se delatan los signos de tortura
en el rostro

tal como el moho
en mi ropa

 

Naturaleza muerta

hubo noches
en las que buscaba
con un cuchillo de cocina
el origen de las voces
aterrorizada
con el rostro amoratado
y revuelto

hubo noches
en las que hacía barricadas
para que no me asesinara
con una cortadora de pasto
abriéndome lentamente

hubo noches
en las que me golpearon tanto
que caí al suelo
con un diente destrozado
y la cabeza rota
como una granada hirviendo

hubo noches
sin dinero
sin cortes profundos

caminando por la carretera
con la boca sangrando
los ojos perdidos

el rostro blanco
resplandeciente

entre los reflectores
de los automóviles

 

Escenario

la película da vueltas
una y otra vez
en una habitación
en la que se prenden
y apagan las luces
una y otra vez

en un perfecto nocturno

 

Maleza

busco un lugar
dónde morir,
como un elefante ciego
perdido entre la maleza
que arrastra tras los años,
como los lentos suicidios
de una pieza de música
demolida en el papel

 

Postal de viaje

mi corazón
es una radiografía sin pulso
en la asistencia de socorro

mi corazón
tiene setenta años
y ya no puede ser
una niña suicida

 

Galpón

la ciudad
se reconoce a sí misma
después del derrumbe

marcas de lápiz labial
en viejas cortinas de residencial
iniciales de nombres
y corazones trazados
en paredes enmohecidas
de baños de hotel

cigarrillos a medio fumar
sobre el lavamanos

la ciudad y nosotros
nos reconocíamos
con una tristeza salvaje

apostábamos y bebíamos
mirando los fuegos artificiales
del nuevo año

en un galpón
que tenia de fondo
un puerto
y una hilera
de sacos de harina
colgados
para secarse al sol

 

Ceniza

el aire está quemado
todo huele a miedo y silencio

nos miramos a los ojos
y no encontramos nada
que sirva para construir una advertencia

aún menos
los escombros de esta noche

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2 comentarios

  1. Posteado el 04/01/2010 a las 12:26 am | #

    Tan guenos los poemas.
    A ver si pillo el libro por ahí.

  2. Juan Anselmo
    Posteado el 19/01/2010 a las 9:27 pm | #

    Me gustó Gladys.
    besos

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