Columna: Yoñlu

Canciones que no debíamos escuchar

Por Pablo Rosenzvaig

Tenía como 3 ideas para esta tercera columna y todas eran sobre grupos a los que les debes tanto que te cuesta distinguir entre tu sangre y la ajena. De esos que te han seguido en tu historia peor que una garrapata a un perro de verano.
American Music Club, Bitter Springs y Silver Jews eran las posibilidades a elegir si es que no me hubiera enterado de que Luaka Bop (sello de David byrne) editó el disco recopilatorio de Yoñlu (Nick name de Vinicius Gageiro Marques).
Así que esta tercera oportunidad se tratará de uno de esos discos llamados compilatorios, que más que una suma de grandes éxitos, son una especie de testamento de lo que quedó después del terremoto.


Yoñlu nunca editó ni dio a conocer ninguna de sus canciones, y se suicida a los 17 años dejando un disco duro repleto de temas que encuentran sus padres cuando la policía revisa su computador.
Es difícil no caer en el endiosamiento de la figura del genio incomprendido encerrado entre 4 paredes que paga con su vida el don y el defecto de su hipersensibilidad. Al estilo de un Cristo al que le adeudamos haber muerto por nosotros. A ese al que le debemos haber cruzado una puerta que nosotros no nos animamos a pasar.
La muerte, el silencio y la locura, suelen hacerse sinónimos para describir, a veces, el costo que tuvieron que pagar otros para que nosotros juguemos a las individualidades. Por esta y otras razones suelen sobrevalorarse sus legados como si le estuviéramos debiendo algo o como si hubiera que escarbar hasta el hartazgo, porque tal vez son tan profundos que los equivocados somos nosotros que no supimos escuchar lo que nos estaban diciendo.
Linda Jones, Hendrix, Cobain, Buckley, Elliot Smith y muchos más, empiezan a ser interpretados hasta el cansancio, mil veces más que cuando estaban vivos, y aunque tal vez ya lo sabían antes de morir, ya no tienen que sufrir la presencia de todo lo que se dice de ellos. Descansan porque no pudieron descansar.
La idea de lo que podrían haberle dado al mundo si siguieran vivos suele ser bastante idiota, porque hasta el carnicero de la esquina que murió desangrado por equivocarse entre su brazo y la pata de un cerdo, también podría haber sido un genio de repente.


Lo más difícil de escuchar cosas como las que dejó Yoñlu, es que más allá de que a veces no podamos rehuir de pensar qué es lo que pasaba por su cabeza, es de esa gente que te secuestra, te lleva a su mundo y no te deja salir ni aún terminado el disco.
Yoñlu no es ni mimo ni ventrílocuo. No es ni es Forrest Gump ni niño símbolo. No es adolescente ni tampoco adulto, porque es de esa gente que así como nace, también desaparece.
Son de esa clase de personas que te obligan al flashback no como opción sino como obligación, como si ya hubieran sabido que serían conocidos post todo y no sólo post mortem.
Hay discos como A Society In Which No Tear Is Shed Is Inconceivably Mediocre (2009) que hacen estéril o idiota andar buscando en las canciones las razones de su muerte, como si hubiera que estar invocando al diablo, tocando hasta los discos al revés para que ese descenso del otro al infierno tuviera que ser explicado.

Razones para la lucidez, razones para el aislamiento, razones para tanta genialidad precoz y millones más que sólo necesitan los que escuchan o los sobrevivientes. En este caso es aún peor, porque las canciones que escuchamos no sabemos si querían ser compartidas, por lo que haber podido escucharlas se parece bastante al voyeurismo.
Es más una necesidad de los padres de que su muerte tenga en algún lado un mínimo sentido, que alguien que realmente haya querido salir de su pieza.
Yoñlu mezcla acá todo de una manera asesina y hace de las referencias algo interno que las transforma en algo totalmente nuevo. Él se suicida pero no sin antes hacer nacer todo una y otra vez.

I know what it’s like

i know what it’s like
i know what it’s like
to be left out when all your friends try the new hip suicide thing
and i know what it’s like
when your wanksock’s found and worn by another guy

i know what it’s like
and i know it’s a crime too
but what makes me try again
is to bear the thought of you

i know what it’s like
to feel like there is somebody watching you
and i know what it’s like
to turn around and see that they were indeed watching you

yeah i know what it’s like
and you know that’s what i’m marred by
memories of old times
made me who i’ll never be me

yeah i know what it’s like
to be picked last in soccer practice and shithole prostibules
and i know what it’s like
to have to trade a girlfriend for a muse

and i’ve been known to say
the world is a dance of chairs
suiciniV is my name
guess i nearly had you there
The boy whith a TIGER
The boy whith the girl
The boy is gentle

In forest
The tiger was starving
And go to eat him
When he have a idea
Tu put the girl for the animal

The tiger was clever
And to raise she for
your his cage

she live in the cage
for ten years

and there the animal
don’t let the girl leave

When the boy go
to the cage
and take the girl

She cry and cry
with a dangerous to return
a life
Whith a strange peoples
Why does it always have to end in humiliation for me?
Why does it always have to end in humiliation for me?
I’ll tell you why
I wanna die
I’ll tell you why

I’m in a love with a girl, I am
Who is smaller but stronger and braver than I’ll ever be

Why does it always have to end in humiliation for me?
Why does it always have to end in humiliation for me?
I’ll tell you why
I wanna die
I’ll tell you why

He comes shunnie
It’s time to shrink
to be smaller than a grain of salt to do at sea
Is all I’ll ever be
The park’s currently magical.
The sun makes Alessandra’s hair glow.
We’re discussing power rangers.
Discussing for the sake of conversation.
I was a split second shy of melancholy
But getting to her was so easy,
it made all of my assumptions seem silly.

I don’t know where i am anymore.
I’ve lost my peripheral vision,
But it won’t stop me from disappearing under their eyes.
I just lay there wondering what happened in the split second
I grew two hundred years old.

The headlights make her glow so bright and faraway.
She’s beautiful in a sad kind of way.
As soon as our moms are here, we will begin to play.

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5 comentarios

  1. miguel
    Posteado el 19/04/2010 a las 7:33 am | #

    podi tirarte el torrent? no lo encuentro. grax

  2. Posteado el 10/06/2010 a las 3:04 pm | #

    Muy interesante el artículo,buen aporte, buena música… lastima po el cabro, puro talento… otro poeta maldito, o bien, bendito.

  3. Posteado el 10/03/2011 a las 11:43 am | #

    Que bueno el post Pablo. No había escuchado esta historia. Es fuerte y lejana a la vez. Deja sin pensar.
    Y el disco está buenísimo.

  4. pablo rosenzvaig
    Posteado el 12/06/2011 a las 2:20 pm | #

    Gracias por los comentarios. Parece que su madre va a soltar unos temas pronto

  5. Posteado el 07/01/2012 a las 4:19 pm | #

    Comparto el link… saludos! http://depositfiles.com/files/720x43mhv

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