Columna: La belleza del puntete

El factor Kinshara

Por Lituma Chiavistello

Un mundial con más de dos goles por partido me parece una aberración. Un atentado a la inteligencia. Por eso, el de Italia 90 ha sido el mejor mundial de la historia. 2, 21 goles de promedio. Vulnerar esas defensas era un ejercicio de astucia mayor, un privilegio, una anomalía hermosa. ¿Alguien puede creer que en Suiza 58 se jugó en serio? Con 5,38 goles de promedio sólo podemos pensar que los tipos estaban de vacaciones, admirando los lagos y comiendo chocolates. En los cuartos de final Austria le ganó 7-5 a Suiza. ¿Qué es eso? Una pichanga de barrio.

Gennaro_Gattuso_998898c

Esa idea del jogo bonito, medio romanticona, medio vagoneta, siempre me pareció propia del circo. Si quiero ver a alguien haciendo malabares con el balón detengo mi auto en una esquina y le doy unas monedas al cabro chico que domina la pelotita. Luego acelero y le freno cerca para que pierda de una vez el control. Por suerte Dunga está civilizando el fútbol brasileño.

Dirán que es chovinismo, pero los italianos, como en la moda, marcan la pauta. Son los campeones mundiales, aunque a los demagogos del comentario deportivo les duela. ¡Qué mezquinos! Es su frase preferida. Qué idiotas, es la mía. He visto empates sin goles que son una obra de arte. Contragolpes (contrapiedi) que dejan sin aire. Inteligencia, estilo, belleza. La defensa perfecta.

Hablando de África:

Kinshara. Zaire. 30 de octubre de 1974. Mohamed Alí se enfrenta a un demoledor George Foreman. Recostado sobre las cuerdas, los brazos cruzados, Alí resiste durante ocho rounds los embates de esa máquina de tirar golpes. Lo hace con fortaleza inimpugnable, dos bloques compactos de ladrillos negros. ¿Qué le ocurre a Alí, el danzarín, la avispa, el payaso brabucón? Foreman no se detiene, quiere derribar la muralla a punta de voluntad. Tanto golpe en los antebrazos de Alí lo agotan. Por una mínima rendija de la fortaleza, Alí se da cuenta. Foreman jadea, baja los brazos tratando de retomar fuerzas. Entonces Alí se estira y comienza su ataque definitivo. Es una avalancha, una andanada que dura apenas unos segundos. Lo justo y necesario. El tiempo del prodigio, de la maravilla.

Ojalá este Mundial nos muestre algún destello de esos. Un gol que mantenga esa impronta. Uno solo bastaría.

  • Share/Bookmark

También te puede interesar:

  1. Columna: La belleza del puntente ...
  2. Columna: Mundial Sudáfrica 2010 ...
  3. Columna: Sudáfrica 2010 ...
  4. Columna: Sudáfrica 2010 ...
  5. Columna: Sudáfrica 2010 ...

2 comentarios

  1. Posteado el 13/06/2010 a las 8:22 pm | #

    Muy corto, Lithuma.

  2. Lituma
    Posteado el 13/06/2010 a las 8:45 pm | #

    “Lo justo y necesario. El tiempo del prodigio, de la maravilla”

    Lituma (es sin h, de origen quechua)

Escribe un comentario

Your email is never published nor shared.

Usa HTML tags y atributos como: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>